Más de dos millones de personas, según datos de ONUSIDA, viven con el VIH/Sida en América y el Caribe. El año pasado se infectaron 200.000 personas y unas 100.000 murieron. Sólo en El Salvador y, según los últimos datos de 2002, el VIH/Sida fue la segunda causa de muerte entre las mujeres y hombres de 20 a 59 años y supuso ya la décima causa de muerte hospitalaria. La opinión de los expertos es unánime: es necesario actuar de forma inmediata en Latinoamérica.
Lo cierto es que, hasta ahora, se han hecho pocos esfuerzos para estimar el impacto económico del VIH/Sida en la región pero, lo que sí se sabe es que, si la epidemia progresara como hasta ahora, la esperanza de vida podría retroceder hasta los niveles de hace veinte años. Sin embargo, según un análisis exhaustivo realizado recientemente, el apoyo gubernamental a la lucha contra la epidemia es todavía muy bajo en lo que se refiere a los servicios públicos de salud.
La Subdirectora de ONUSIDA, Kathleen Cravero, avisó en el año 2001 a los gobiernos de los países americanos de que tenían menos de dos años para comenzar campañas eficientes de prevención, si querían que el VIH no se convirtiera en una epidemia generalizada. Tres años después, pocos países han hecho este esfuerzo. Según una encuesta realizada en 2003 en la región, las principales barreras en la lucha contra esta enfermedad son la indecisión política, la falta de prioridades y la escasa inversión pública.
Alrededor del 75% del total del gasto realizado en VIH/Sida, va dirigido a la compra de antirretrovirales pero, aún así, sólo el 10% de las personas que necesita estos medicamentos tiene acceso a ellos. Asimismo, la inversión en medidas preventivas y en programas educativos es insuficiente.
En El Salvador el modo de propagación más frecuente de la epidemia es la transmisión sexual. Este hecho pone de manifiesto que un gran número de contagios se debe a la falta de información sobre los modos de evitar la transmisión. Y como siempre, son las personas marginadas y excluidas de la sociedad las que menos información poseen.
Ayuda en Acción junto con diversas organizaciones, comenzó hace un año en El Salvador una campaña de prevención a escala nacional a través de acciones de sensibilización que incluían talleres y seminarios en diversas localidades y que tuvieron especial incidencia en la región. En ellos se informaba sobre la situación de la enfermedad y los derechos que asisten a los adultos y niños afectados por este problema. El objetivo es llevar a cabo actividades permanentes en el ámbito de la educación y de la información de forma que reduzcan el estigma y la discriminación de las personas con VIH/Sida.
El trabajo prioritario de las organizaciones comprometidas en la lucha contra el Sida es el seguimiento de la ley, desde un enfoque de respeto a los derechos esenciales de las personas enfermas.
Una muestra es el trabajo de sensibilización en los medios de comunicación sobre las prácticas ilegales de algunas empresas que exigían a sus empleados la prueba obligatoria del VIH/Sida. La lucha contra Sida en esta región ha comenzado. Los gobiernos han sido alertados por las instituciones internacionales y algunas iniciativas ya están en marcha. Aunque la sociedad civil lidera algunos de estos esfuerzos, para evitar que la región padezca los niveles que han llevado a África al borde de la catástrofe, es necesaria la implicación de todos.
Alberto Casado y Diego Postigo
Ayuda en Acción


