Acudo a la definición dada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en la que se habla de un proceso en el que la persona humana, hombre y mujer, constituyen los elementos básicos y fundamentales. Un proceso de ampliación de las opciones y posibilidades de las personas: Poder tener una vida larga y saludable (esperanza de vida); Poder adquirir conocimientos (logro educacional, con dos indicadores: la alfabetización de adultos y el promedio de años de escolaridad); Y poder tener acceso a los recursos necesarios para disfrutar de un nivel de vida decoroso (medido por PNB por habitante).
A estas tres opciones hay que añadir el ejercicio de las libertades políticas, económicas y sociales, y el reconocimiento de los derechos humanos.
En opinión de José Antonio Alonso, es difícil dar al término desarrollo un significado unívoco. Sin embargo, se pueden identificar cinco dimensiones básicas asociadas a este proceso: 1) Crecimiento económico socialmente equilibrado basado en una dinámica continuada de ampliación de las capacidades productivas de los pueblos; 2) Promoción de la equidad social. Para que exista desarrollo es necesario que todos los sectores de la sociedad, incluidos los sectores excluidos o marginados, sean beneficiarios de los frutos del progreso. La búsqueda de una sociedad más justa no solo constituye un objetivo moral, sino también un requisito para hacer sostenible el proceso de desarrollo. La más clara violación de este objetivo lo constituye la existencia de sectores sociales que viven en condiciones de pobreza inadmisibles; 3) La sostenibilidad ambiental. Un proceso de desarrollo no es sostenible si se basa en una utilización degradante del medio natural, que atenta contra el principio esencial de solidaridad intergeneracional. 4) Defensa de los derechos humanos, consolidación de la democracia y estímulo a la participación social. El desarrollo es incompatible con estructuras de opresión política o de exclusión social, incompatible con la opresión de género y con la marginación de la mujer de los recursos, servicios y procesos de decisión de la sociedad. 5)Respeto a la multiculturalidad. No es posible asentar un proceso de desarrollo sobre la base de la negación de las formas culturales sobre las que cada pueblo se constituye. El respeto a la multiculturalidad, al diálogo entre los pueblos y culturas constituye un requisito del proceso de desarrollo.
En el Código de Conducta de las ONG de Desarrollo se determina que “Las ONGD promueven el desarrollo, entendiéndolo como un proceso de cambio social, económico, político, cultural, tecnológico que, surgido de la voluntad colectiva, requiere la organización participativa y el uso democrático del poder de los miembros de la comunidad. El desarrollo, así entendido, crea condiciones de equidad que abren más y mejores oportunidades de vida del ser humano para que despliegue todas sus potencialidades, y preservar para las generaciones futuras el acceso y buen uso de los recursos, el medio natural y el acervo cultural”.
María Teresa de Febrer
PROSALUS
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