30.12.2009El arte de la felicidad

“Cuando la luz ha desaparecido de nuestra vida…
Cuando lo que nos queda por afrontar ya no es la adversidad, sino la desdicha…
¿Cómo no ceder, helarse, postrarse?
¿Cómo luchar contra la tentación de abandonar?
Existen dos clases de sufrimientos, dos clases de dolores. Los que se presiente que terminarán, que parecen tener remedio, alguna solución, que esperamos y deseamos.
Y los que nos hacen dudar, los que son tan intensos que nos procuran una inquietud de eternidad: ¿y si esto durara para siempre?
La adversidad supone una salida, permite albergar esa esperanza.
La desdicha, no.
Sobreviene un sentimiento de desamparo cuado ya no parece posible ni concebible felicidad alguna.
No es algo pasajero, ni siquiera malo, es un estado, una duración que se anuncia sin fin visible.
Quien presiente la duración de la desdicha teme  que sea eterna y se siente perdido.
Dondequiera que se pose la mirada, encuentra la negrura, el vacío o el miedo.
¿Será posible luchar?

Christophe André
Autor de El arte de la felicidad (Paidós)