Xavier Caño Tamayo La celebración del aniversario de la afortunada desaparición del muro de Berlín no puede ocultar que hay otros muros. No tan terribles como el de Berlín, pero vergonzosos. Y nadie habla de esos muros.
María José Atiénzar Además de aportar materias primas y alimentos, los bosques nos devuelven el sentido común perdido para volver a encontrarnos en sociedades de rostro humano, sostenibles. Son nuestra oportunidad histórica para defender la vida del hombre y del planeta.
Carlos Miguélez Monroy El secuestro de un atunero español se complica por imprudencia, temeridad, irregularidades en materia pesquera y de la irresponsabilidad de algunos medios y partidos políticos. A esto se suman los vacíos jurídicos internacionales.
Julio Carabaña La negociación de la autoridad entre profesor y alumno ocupa más tiempo dentro del aula que el dedicado a la enseñanza y al aprendizaje debido a la autoridad sin poder para el primero y la atribución de toda la ventaja para el segundo.
Carmen Magallón En el mundo no faltan alimentos, ni agua, ni medicamentos, ni otros bienes necesarios. Lo que falta es una distribución más equitativa de los mismos. Para conseguirlo las personas tenemos dos tipos de poder: el voto y la gestión de nuestro propio dinero.
Mercedes Hernández Gayo El bien común en una sociedad plural está por encima de la objeción de conciencia cuando está en juego la salud. Es preciso definir de forma clara y precisa cuáles son los límites de la objeción.
José Carlos García Fajardo “Mi vida de escritor me ha enseñado a desconfiar de las palabras. Las que parecen más claras suelen ser las más traicioneras. Uno de esos falsos amigos es “identidad”… seguimos fiándonos de ella cuando, insidiosamente, empieza a significar lo contrario”. “Trato de comprender por qué tanta gente comete crímenes en nombre de su identidad religiosa, [...]
José Carlos García Fajardo Si nuestra vida es como la de los cereales, a través de la muerte se alcanza la fortaleza y la perennidad.
Mario Benedetti
José Carlos García Fajardo El subdesarrollo no es más que una excrecencia del desarrollo, un subproducto útil para conformar este modelo económico y social que se desmorona. Para que los países en vías de desarrollo alcanzasen el primer mundo habría que disponer de “un quinto” al que explotar como hicieron los países colonizadores durante más de trescientos años.