15.01.2010Nuestra madre Tierra

Han sido necesarios 4.600 siglos de evolución para la vida como la conocemos. Es un milagro, como el ser humano. Sin embargo, en menos de 50 años la vida en la Tierra puede sufrir grandes cambios que afectarán a todos los seres vivos del planeta.
En menos de 50 años se prevé un aumento de 5º C en la superficie del planeta. La Tierra, para producir este aumento, necesitaría al menos 10.000 años.
Estos 5º C provocarían una cadena de efectos: El deshielo lento pero continuado de los casquetes polares, el aumento del nivel del mar, la destrucción de pueblos y zonas costeras, alterarían el plancton y toda la cadena de animales marinos.
Pero… ¿Por qué este aumento de temperatura? Principalmente por la producción humana de dióxido de carbono, metano, freones y la quema de combustibles fósiles. Y… ¿Qué producen esas sustancias? El deterioro de la capa de ozono y la polución de la atmósfera, generando el llamado efecto invernadero.
Un átomo de cloro puede destruir 100.000 moléculas de ozono. Las selvas tropicales son explotadas y destruidas sin ningún plan de reforestación. El árbol es el único agente natural que destruye dióxido de carbono y produce oxígeno. Sin árboles, el agua provocaría corrimientos de tierra y haría inviable la agricultura. 15 kilómetros cuadrados de bosque tropical desaparecen cada minuto.
Algunos animales se encuentran ya en grave peligro de extinción por el calentamiento de los océanos. El deshielo de los casquetes polares alterará la salinidad de los océanos y con ello, el flujo de las corrientes marinas. El hielo acumulado en la Antártida tiene suficiente agua para elevar hasta 62 metros los niveles del mar en todo el planeta.
¿Fantasía?
Población mundial… Dentro de 50 años la población mundial se duplicará, alcanzando los 11.000 millones de personas. En los países ricos predominarán los ancianos. En los países pobres, una superpoblación infantil. Las grandes inmigraciones serán su consecuencia.
En los países “ricos” hay más de 30 millones de personas sin empleo y cerca de 100 millones de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza. En los países en desarrollo hay 1.300 millones de personas que viven en la pobreza absoluta.
1/5 parte de la humanidad genera el 71% de las emisiones perjudiciales para la Capa de Ozono y el 68% de los residuos industriales del mundo.
Un ejemplo sencillo: El trifluoruro de nitrógeno (presente en las pantallas de plasma) tiene un efecto nocivo para la atmósfera 17.000 veces peor que el dióxido de carbono. Dado su éxito, la producción de este gas puede aumentar a 8.000 toneladas métricas en 2009.
Finalmente, más allá de la superpoblación y de la contaminación está el peor mal que acecha a la Humanidad:
Las guerras. Un conflicto bélico genera muertos… y odio… y dolor… pero para unos pocos, una guerra es una excelente fuente de dinero, una maravillosa sucesión de ventajosos contratos de beneficios astronómicos.
Ante esta locura, ¿qué hacer por la Humanidad? ¿Qué hacer por la MADRE de nuestra existencia?
Éstas son sólo algunas sugerencias: Involúcrate en actividades solidarias, mantén una actitud activa frente a las decisiones que toman los dirigentes, contribuye a reducir el consumo de energía de las siguientes maneras:
Aprende a reciclar, apaga los aparatos electrónicos cuando no los uses, o al menos utiliza la opción “standby”; consume más energía que el funcionamiento útil, planta uno o más árboles, conduce menos y camina más; cada ser humano es como una bacteria, la unión de muchos puede crear una enfermedad… O ayudar a restaurar la salud de las personas; de todos los seres vivos… incluido nuestro único hogar: La madre Tierra.
Desde el espacio las verdades saltan a la vista… Sólo tenemos un hogar, un cuerpo: una Tierra. La Tierra no tiene fronteras entre países: es una. Las dramáticas consecuencias de la devastación de los recursos naturales y el daño que estamos infligiendo como especie a nuestra Tierra ya son visibles desde el espacio. Pero aún estamos a tiempo.
Luchemos pacíficamente para evitar que nuestros hijos y descendientes tengan que vivir en una Tierra moribunda, hostil y desértica. Es por ti, por los tuyos, por la diversidad de la vida, de este hermoso ser: nuestra madre Tierra.