J. C. Gª FAJARDO Una corneja había encontrado un sabroso trozo de carne y emprendió el vuelo. Al instante, una bandada de colegas la seguían para disputarle su presa. Por más que la corneja apretaba su vuelo, la bandada de congéneres arreciaba en el suyo formando un estrépito descomunal. La corneja, sabia por desprendida, soltó su trozo de carne [...]
J. C. Gª FAJARDO Yo nunca creeré en: El Dios que “sorprenda” al hombre en un pecado de debilidad El Dios que condene la materia El Dios que ame el dolor El Dios que ponga luz roja a las alegrías humanas El Dios mago y hechicero El Dios que se hace temer o no se deja tutear El Dios [...]
JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO Si hemos sido capaces de producir portátiles que llevamos en una mano cuando las primeras computadoras pesaban 27 toneladas, no es fantasía desarrollar paneles solares mucho más pequeños para proporcionar la energía más limpia a las necesidades de las poblaciones.
XAVIER CAÑO TAMAYO El respeto de los derechos humanos no se puede fraccionar ni admite excepciones por pretendida seguridad o cualquier otra falacia. Los derechos humanos no son la meta. Son el camino de la democracia y de la paz. Y de la dignidad.
PEDRO J. ALONSO Erradicar la malaria constituye uno de los objetivos más nobles con los que la comunidad internacional puede soñar y conseguir con voluntad.
PEDRO MIGUEL LAMET Somos iguales, es cierto, aunque cada ser humano es único e irrepetible. Quizás por eso en castellano le llamamos “semejante”.
CARLOS MIGUÉLEZ MONROY La cárcel puede resultar un castigo excesivo para los presos que aún esperan la sentencia de un juez. El hacinamiento, las vejaciones y la violencia suelen dejar secuelas imborrables en estos presos “preventivos”.
ALMUDENA HERNÁNDEZ Nacho Rodríguez lleva 15 años repartiendo bocadillos a drogodependientes en poblados marginales de Madrid, cada viernes. Junto a otros voluntarios de la Asociación Bocatas ha hecho, incluso, algún buen amigo. Con droga o sin ella, comparten el mismo objetivo: la felicidad.
DAVID GARCÍA MARTÍN Resulta contradictorio que en tiempos en los que hay que “ajustarse el cinturón”, a la gran mayoría le toque llevarlo ceñido hasta el último agujero, y otros lo lleven tan suelto.
MANUEL MOLINA PRADOS Lejos de aniquilar el tráfico de drogas, el negocio es más prolífico y rentable que nunca. Cada narcotraficante arrestado es sustituido por otro que no tiene ningún problema en incorporarse a un puesto que deja jugosas ganancias.