11.06.2011Agua para el té

- Maestro, ¿qué dirías si viniera a verte sin traerte nada?
- ¡Arrójalo al suelo!
- Perdona, venerable Señor, te he dicho que “si no trajera nada, como presente”.
- En ese caso, ¡llévatelo!
El aspirante a discípulo andaba liado con sus ideas de rectitud y de perfección, e intentó abordarlo por otro flanco.
- ¿Qué es la Verdad, Maestro?
- ¡Entra!
- No logro entenderlo.
- ¡Sal! y calienta el agua.

J. C. Gª Fajardo
fajardoccs@solidarios.org.es