JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO Tráfico de bebés por médicos y sanitarios, con la ayuda de curas y de monjas a cambio de dinero, y para guardarlos en la fe católica. A las verdaderas madres les mostraban la foto de un bebé muerto.
XAVIER CAÑO TAMAYO Mientras el poder levanta cortinas de humo para justificar sus desmanes, el pueblo sufre las consecuencias de la crisis: sus derechos disminuyen y la pobreza aumenta.
XAVIER CAÑO TAMAYO Apelando al terrorismo y a la crisis económica, los gobiernos “democráticos” se tiñen de autoritarismo y recortan los derechos humanos y económicos que la sociedad civil tardó en alcanzar siglos.
ANA MUÑOZ ÁLVAREZ Para asegurar la seguridad de la ciudadanía, los Gobiernos recurren a la invasión de nuestra intimidad.
MERCÈ RIVAS TORRES El asesinato de 800.000 personas en Ruanda se presentó como un genocidio por cuestiones étnicas. Como muchas otras guerras, se trataba más bien de controlar materias primas de las que depende nuestro “modelo de desarrollo”.
ANA MUÑOZ ÁLVAREZ El Parlamento Europeo promueve una política de inmigración que convertiría a los extranjeros en mano de obra barata. La sociedad está compuesta de diversas culturas, pero aún falta el verdadero encuentro cultural donde no haya un “tú” y un “yo”, sino un “nosotros”.
CARLOS MIGUÉLEZ MONROY Pretendían “civilizar” y “liberar” a pueblos “terroristas”. Los mercenarios que utilizaron para invadir se comportan como cowboys del salvaje oeste. Son ellos, y el país que los contrató, quienes necesitan civilizarse.
JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO Para la lucha contra la pobreza no es necesario insistir tanto en las ayudas, sino en acabar con la evasión de impuestos que acaba en paraísos fiscales y que sirve para financiar actividades criminales y terroristas. Lo que se debe en justicia no se puede reclamar como caridad.
XAVIER CAÑO TAMAYO ¿Podría usted vivir con un dólar y cuarto al día? Pobreza, desigualdad y falta de oportunidades son los fundamentos principales de la violencia, aunque el narcotráfico y el tráfico de armas ligeras actúen como aceleradores de la criminalidad asesina.
REGINA DE LA PORTILLA GUEVARA Empresarios sin escrúpulos ofrecen préstamos envenenados disfrazados de microcréditos para paliar la grave situación en Haití, mientras la clase política se gasta millones en campaña electoral.