Ana Muñoz Álvarez La Tierra no nos pertenece. Somos parte de ella. Si la dañamos, nos estamos haciendo daño a nosotros mismos.
Irene Casado Sánchez El consumo desmedido e inconsciente en las grandes ciudades deja importantes secuelas en millones de personas.
VÍCTOR GARCÍA ARROYO Empresas pesqueras que ya han sobrexplotado las reservas en sus países acuden a aguas extranjeras y esquilman sus recursos de supervivencia. El ritmo de pesca es tan frenético que la ONU alerta de la desaparición de los peces en 2050.
Florent Marcellesi y José Ramón Becerra Seguir por la senda del crecimiento indefinido producirá más miseria social y destrucción medioambiental. La ecología política aporta soluciones hacia un nuevo modelo económico y social.
CARLOS MIGUÉLEZ MONROY No hay que esperar a que se cumplan los pronósticos sobre el próximo fin de la era del petróleo para sacar de los cajones bajo llave energías más limpias. Nos lo exigen las generaciones que están por nacer.
ANA MUÑOZ ÁLVAREZ En un mundo con más de mil millones de hambrientos se devuelven al mar toneladas de peces que pueden ser consumidos. Las políticas de pesca fomentan esta agresión contra los ecosistemas marinos.
ANA MUÑOZ ÁLVAREZ Cada año se usan 17 millones de barriles de petróleo para hacer botellas de plástico para agua. Para elaborar cada una de ellas se utilizan tres litros de oro azul. Un negocio para pocos, una ruina para el planeta del que formamos parte.
ANA MUÑOZ ÁLVAREZ Hay modelos que proponen restablecer los derechos de la Naturaleza y construir una verdadera solidaridad entre las personas y los pueblos. Se trata de cambiar formas de vida y de entender el mundo.
IRENE CASADO SÁNCHEZ A pesar de su importancia para la subsistencia del planeta, la vida marina está desprotegida. Respetar las recomendaciones científicas, crear leyes y protocolos de protección de los mares y océanos son medidas necesarias para sanar las cicatrices del planeta. Las nuestras.
DAVID GARCÍA MARTÍN Dicen que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. En realidad, hemos vivido por encima de nuestras necesidades. A pesar de ello, mantenemos un consumo depredador en lugar de girar hacia un modelo de consumo sostenible.