Mercè Rivas Torres La violación y degradación de la mujer como arma de guerra encuentra hoy más obstáculos, pero queda mucho por hacer para condenar a todos los responsables y resarcir a las víctimas.
Federico Mayor Zaragoza La aparición de la mujer en los escenarios del poder, en los que ha tenido siempre una presencia anecdótica, provocará un cambio sustancial en la sociedad y facilitará la transición desde la fuerza a la palabra, a la conversación y a la conciliación.
María José Atienzar Con los esfuerzos en prevención y educación adecuados, es posible disminuir el número de las más tristes y evitables muertes, las vinculadas a la maternidad.
Joaquín María Aguirre Romero Aún cuando existen problemas de lenguaje, los problemas reales son el maltrato, las desigualdades sociales, laborales y el machismo. El lenguaje establece una forma de articular la realidad y, mediante su reflejo, una de las posibles formas de actuar sobre ella.
Xavier Caño Tamayo La violencia machista continua presente en una sociedad que sigue relegando a la mujer a un segundo plano. La situación ha mejorado pero el maltrato físico y psicológico o los abusos sexuales son problemas que todavía no se han solucionado.
Abdeslam Baraka No es suficiente recordar que la mujer sigue sufriendo. La solución no está en el “calendario de días internacionales” sino en la recuperación de nuestra condición de seres humanos.
Emiliano Fernández-Peña La lucha contra la mutilación de las mujeres comienza por dar a conocer un problema que no sólo existe en países africanos y que es ignorado por los países occidentales.
José Carlos García Fajardo Admiramos el trabajo de APRAMP, que aborda los problemas diarios de mujeres prostitutas por medio del voluntariado social y pone los medios para que puedan abandonar las calles.
Mercedes Hernández Gayo El bien común en una sociedad plural está por encima de la objeción de conciencia cuando está en juego la salud. Es preciso definir de forma clara y precisa cuáles son los límites de la objeción.
Mercedes Hernández Gayo Las mujeres dejan el campo y buscan en la ciudad independencia, anonimato y oportunidades que se ajusten a su alto nivel de formación. Los hombres se quedan solos. Las zonas rurales, despobladas.