JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO Permanecieron durante unos días en aquel monasterio tan bien asentado en la ladera de la montaña. Ricas aguas, buenos vientos y la orientación correcta que permitía protegerse de las inclemencias del invierno y aprovechar el sol en primavera y en otoño. Más de un centenar de monjes trabajaban las tierras y desarrollaban una vida de [...]
JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO Cuando llegaron al monasterio, ya bien entrada la noche, un monje salió a su encuentro y, después de saludarlos y de ayudarles a bajar sus alforjas, los condujo al interior para que se refrescaran y pudieran tomar tranquilos la cena que les había preparado. A continuación, condujo las caballerías a las cuadras y les echó [...]
Regresaban de la montaña después de haber incinerado al anciano maestro y aventado sus cenizas a los cuatro puntos cardinales, y estaban sentados junto a bajo un espléndido castaño saboreando unas manzanas que les había regalado un niño, cuando Sergei se dirigió al Maestro: - Venerable señor, ¿cómo puedes ir tan tranquilo después de [...]
JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO Hacía unos días que estaban acampados en las cabañas cercanas a la ermita del anciano sabio. Durante años, habían subido algunos monjes de diferentas monasterios para hacer retiros de gran silencio en compañía del venerable ermitaño. Pero, poco a poco, se fueron marchando. Al extenderse la noticia de que el Iluminado estaba llegando al final [...]
“Me siento abrumado, lo único que he hecho lo que tenía que hacer. Me siento como un árbol, la semilla está ahí, mi tarea es ser árbol. Y me gustaría ser recordado como aprendiz de mí mismo. Lo que tiene uno que hacer es hacerse. En cambio mi esfuerzo me dice lo que hago, y [...]
JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO Estaban aparejando los arreos de las cabalgaduras porque el Maestro los iba a llevar a visitar a un viejo amigo monje que se encontraba enfermo en un eremo de la montaña. - Largo es el camino, Maestro, – dijo Sergei mientras ajustaba las cinchas de su mula. - Largo, en verdad, Sergei. - Hubieran podido [...]
JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO - En las grandes ciudades parecen tratar a la gente como si fueran discapacitados profundos, – dijo el Maestro mientras ayudaba a limpiar unas carpas que le habían enviado desde la cocina. Continuó: - Un día, cuando el Mulá se puso a trabajar en aquellos grandes almacenes para poder pagar sus deudas del juego, [...]
ERNESTO SÁBATO He venido hasta acá porque quiero hablarles de la educación, de los libros, de la importancia decisiva que tienen en la vida de los pueblos y de las personas, y de la que han tenido en mi vida. Han pasado tantos años y sin embargo aún conservo el recuerdo de mi escuela de Rojas y [...]
JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO Ya se acercaban los tiempos serenos del otoño y el Maestro hablaba de subir a la montaña para visitar al anciano sabio que tanto le había ayudado en su formación y crecimiento. Quería hacerlo antes de que llegasen las nieves, y Sergei intuyó algo porque lo encontró una mañana reparando un viejo reloj de viento. [...]
“El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los garbanzos, del pan, de la harina, del vestido, de los zapatos y de las medicinas, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que [...]